viernes, 09 de mayo del 2008 a las 21:42
Un hijo es una pregunta que le hacemos al destino.
José María Pemán.
Hace casi tres años conocimos a Paola, recuerdo perfectamente aquel día, había en todos una mezcla de alegría, incertidumbre, esperanza.
Se ha quedado conmigo su mirada triste y distante de los primeros días, de las primeras semanas; me preguntaba todo el tiempo qué pasaba por su mente, qué había en su corazón.
Paola, es una respuesta para los que esperan, para los que buscan; con ella no me queda duda de que el tiempo de Dios es perfecto y que siempre lo mejor está por venir.
Dice Joan Manuel Serrat: " A menudo los hijos se nos parecen" y si, porque cuando me reflejo en los ojos grandes y negros de Paola... yo veo a mi hermana, me veo con ella, se agolpan los recuerdos, las ilusiones, y, comprendo que es una de las razones por las que tenía que quedarme...
Ella nos ha enseñando que lo que importa es el paso siguiente.
Le he dicho muchas veces que la quiero, sé que se lo diré muchas más; pero, quizá algún día pueda leer este post y entonces sabrá que después del cariño que siento por Monse... el de ella es lo más cercano.