PODER DECIR ADIÓS ES CRECER...
Conversando hoy con una amiga, me pregunto: ¿Cómo sabes cuando es tiempo de decir adiós? ¿ qué tiene que suceder para que te des cuenta que es el final?; la verdad es que no lo sé, con los años he aprendido que uno nunca se puede poner en el lugar del " otro" y que por más que se trate de comprender a los demás convergen demasiadas cosas, demasiados sentimientos...
En más de una ocasión he dicho adiós; alguna vez fue una medida de emergencia y siendo sincera cuando me vi en esa situación no lo pensé demasiado; era un final esperado...
Otras ocasiones me perdí sin más y cuando me pregunte si debía despedirme, al mismo tiempo me preguntaba: ¿Qué hago aquí?.
También me ha costado mucho trabajo, he quedado desolada y sin rumbo, me ha costado encontrar nuevamente el camino; durante un buen tiempo añoraba lo que había sido o más bien, la persona que yo era en esa relación.
Hay una canción que dice: PODER DECIR ADIÓS ES CRECER, yo no sé si he crecido en cada despedida, lo que sé es que nada se va del todo...y que hay recuerdos que se guardan donde están las cosas que uno quiere, que nos marcaron y que permanecen en la historia personal de cada uno, como mariposas disecadas y que es preferible sólo observar, ya que si se tocan corren el riesgo de romperse.




