El mundo de los enfermos.
Hay cosas que uno nunca podría llegar a imaginar. Hace unos meses una persona que trabaja como vigilante de un hospital me decía que el mundo de los enfermos es amargo, cruel e inquietante. ..Sé muy bien lo que es estar enfermo y permanecer semanas en un hospital, donde los minutos se convierten en horas y el mundo de los que están afuera empieza a convertirse en un sueño cada vez más lejano.
El olor, las agujas, los tubos sin explicación, la mirada fija en la puerta donde sólo cabe la esperanza de la visita que por un momento nos hará recordar lo que antes teníamos. No se necesita reloj, uno memoriza los tiempos de revisión, de visitas, es ese tiempo que antes de ese lugar pasaba tan inadvertido.
El mundo de los hospitales nos pone el el punto más frágil de la vida; donde en las noches sólo cuentas contigo, donde la rutina del trabajo, de la familia y las quejas constantes adquieren un valor nunca antes visto y es que en un hospital comprendes el SÓLO POR HOY, valoras lo que antes te parecía insignificante y agradeces a DIOS que te quiera tanto al mantenerte sano.
A veces siento el olor del hospital conmigo.... pienso en el mundo de los enfermos, ese mundo del que todos queremos estar lejos.













