HOY QUE ESTOY TRISTE...
Han sucedido cosas que me han puesto muy triste, no sé como explicar lo que siento. Tengo motivos de sobra para no sentirme así...
Sólo basta ver la cara de Monse para darme cuenta de que todo es un milagro.
La lluvia se volvió cómplice de mi tristeza, conspiraron... y ahora estoy aquí desahogando los resultados de un mal día, sé que pasará.
La tristeza es la única emoción que te muestra lo que realmente importa.





Comentarios sobre HOY QUE ESTOY TRISTE...
No deberias estar tristona ,ahuitada, yo siempre te leo y me encantas.
Escribes muy fregón y me pareces alegre y optimista.
Hablas de los tuyos con mucho aprecio, hasta el hombre y el agua ya me es familiar, contigo supe bien lo del gober y tengo dudas de quien es el underdog para ti.
Asi que como te dicen los tuyos chiva preciosa animate.
NO ESTES TRISTE NO TE QUEDA. A MI ME DAS ENERGIA Y NI SI QUIEN ERES
NO VAYAS A DEJAR DE ESCRIBIR
Mimosaaaa, lo recuerdas así te deciamos a veces. Hoy me sorprendiste tu nunca te pones triste y cuando hablamos me diste animos como dice Ruben si tienes un alma increíble porque aunque la estes pasando mal tienes una sonrisa para los amigos. Escucha tu canción
Te quiero amiga.
Pasará Cyn como todo. Tu eres de las personas que no merecen ponerse tristes. Un beso amiga, estamos en contacto.
Que digo estamos tristes todos.
Ojos. ¿Qué sucede?
Si estamos todos tristes. El poema es especial.
Dios no lo sabe, pero yo estoy triste
como los viejos pozos en la tarde;
triste como el portón de la herrería
que hace cien años que no ha abierto nadie.
Ya le encuentro sabor de sed al
agua, viendo crecer un trigo miserable;
y todo se me va con el otoño,
pero Dios no lo sabe.
Dios no lo sabe, porque está allá arriba,
y yo acá abajo, triste a mi manera;
yo, que ya sé lo que no dice el viento
y de qué modo hay que pisar la yerba.
Dios no lo sabe, pero yo lo digo,
solo en la noche, solo en la tristeza,
y eso que sé que nada cambiaría
aunque Dios lo supiera.
Yo sé el camino del que sigue andando
derechamente hacia ninguna parte,
y ese lado del tiempo donde hay nieve
para el pequeño amor que llega tarde.
Yo sé cómo se cierra cada puerta
en el anochecer de cada calle;
y sé que hay un sol negro que da sombra,
pero Dios no lo sabe.
Yo sé del hacia abajo en las raíces,
sin hacia arriba, hacia la primavera;
de la lluvia que llueve y ya no es lluvia
en la arena que sigue siendo arena.
Dios no lo sabe, y nada cambiaría,
nada, por más que un día lo supiera.
- O tal vez Dios lo sabe, y está triste sin que nadie lo sepa