EMMANUEL...
Hay momentos que se quedan con nosotros para siempre, la carita angustiada de mi sobrino y su mano tratando de ayudarme es una de esas imágenes que he guardado para los días difíciles...
Recuerdo que en ese tiempo todos buscaban palabras de consuelo; pero, él sólo pronunciaba " tía" y sus ojos me demostraban que aunque estaba de regreso... las cosas no andaban del todo bien.
Emmanuel es un niño callado, tímido, más obediente que cualquier otro niño de su edad; como su padre, él también tiene los ojos tristes, parece indiferente, pero, a su lado los riesgos se alejan.
Su mundo de fantasía lo transporta a otros tiempos, cuenta historias mágicas, cree que su verdad es invencible.
Cuando le pregunto: ¿quién es mi niño? se sonroja, pero contesta: Soy yo.
Sólo tenía dos años aquel día que su mano no soltaba la mía, vimos una película " triste" y él se llevó para siempre la imagen del niño que aparecía en la cinta y yo, me quede con su mano y muchas esperanzas.
Mañana cumple siete años, para él es este post, el video de aquel día y las gracias porque sus poderes curativos me enseñaron el camino de vuelta...

