Mi dedo chiquito del pie...
En los primeros días del 2008 tuve la mala fortuna de que " mi dedo chiquito" del pie izquierdo, sufriera un golpe terrible, si, ese dedito al que uno no le atribuye mayor función que la de adorno, se encajo en la esquina de un baúl... mis gritos y maldiciones han sido los más intensos que recuerde.
Desde aquel momento mi vida fue otra y es que, aunque suene muy exagerado, no tengo en la mente otro dolor parecido ( vaya que se de eso), me inmovilizaron el pie y eso, como es de suponerse trajo cualquier cantidad de consecuencias.
Tardaba en llegar a todos lados, tuve que olvidar los tacones, iba a trabajar en " chanclas"... y cuando se presentaba la típica pregunta: ¿Qué te pasó? la cara de los curiosos era estremecedora.
Me di cuenta del verdadero valor del dedito, algo tan pequeño me había transformado tiempos, espacios, actividades.
Hoy nuevamente el dedo chiquito se acordó de mí y yo de él, quedo resentido desde el mes de enero, ahora empiezo a creer que también está sentido... porque desde que se recupero me olvidé de él.
En fin, todo me ha servido para investigar los nombres de los dedos de los pies, siempre los he nombrado dedo gordo, dedo chiquito y los demás...
El verdadero nombre de los dedos del pie es: ortejos y se les asignan números, a partir del " gordo" al que se le debe llamar: Ortejo mayor, o bien, ortejo uno.
Ahora sé que mi dedo es en realidad el ortejo cinco y que necesitara unos días de reposo...

