Cosas imposibles
Siempre he tenido números que me gustan más que otros; el 7 y el 9, son por mucho mis favoritos...
El número 8 nunca representó mayor cosa, es extraño, pero me atrevería a decir que el 8 siempre me ha parecido feo; si, un cero sobre otro...
Pero, con los años he aprendido que de donde menos te imaginas puede venir lo mejor; estamos en julio mes número siete ( de niña confundía junio y julio), no podría confundirlos nunca más y es que en julio me sorprendieron interrogantes de vida y de muerte, descubrí que los que te quieren si aparecen cuando la estás pasando mal,que a veces y aunque no nos guste hay que recapitular lo que hemos hecho.
Ese mes lluvioso al que confundía, me dejo huellas en todos los sentidos... me enseñó que las preguntas sobran cuando lo que sientes es más fuerte de lo que pensabas y que dejar de rezar es cobardía.
El ocho de julio comprendí que siempre hay alguien...
Las cosas que parecen imposibles dejan de serlo cuando el corazón se ilumina, ahora sé que SIEMPRE ES HOY.
El video es el que nos hizo cómplices a Montse y a mi, la canción es la añoranza, las gracias infinitas a los que estuvieron, a los que están y los que se fueron...
Ese ocho de julio tenía magia...

