CIUDAD DE POBRES CORAZONES
Nadie aprende, nadie aspira, nadie enseña a soportar la soledad.
Friedrich Nietzsche.
Hace casi un año mi amigo Luís Manuel y yo tomábamos un café, contando nuestras historias de vida, observamos como una mujer adornaba las mesas con globos de colores, colocaba platos, cucharas y un pastel...
Qué hace aquí? nos preguntamos, seguramente hay algún evento en el lugar, aunque los globos no encajaban en el café de una librería... después de un rato la mujer de unos 45 años se colocó al centro de las mesas y con la voz entrecortada dijo: Hoy es mi cumpleaños no tengo con quien festejar... no quiero estar sola,podrían cantarme las mañanitas ,me llamo Martha.
Ante la sorpresa y después de varios segundos sin saber que hacer todos nos acercamos, y,cuando nos dimos cuenta ya cantábamos las mañanitas, echamos una porra para Martha y nos formábamos para darle un abrazo, ella comenzó a llorar.
Parece increíble, me dijo Luís, somos más de 20 millones en la ciudad más grande del mundo, pero estamos solos... ella tuvo el valor y le dijo a unos desconocidos " No quiero estar sola".
Por estos días es el cumpleaños de Martha, no sé realmente quién es, pero mi entrada de hoy es para los que como ella están solos en esta ciudad.

